Recordemos la famosa paradoja de Epiménides (n. en la isla de Creta en el siglo VI a.C.) “Todos los cretenses son mentirosos”. Lo curioso es que si buscamos la biografía de este filósofo veremos que nació en el siglo VI a.C. … ¡en la isla de Creta!
Esta paradoja quizás haya sido la versión original de la paradoja del mentiroso. Cabe la aclaración de que, para la lógica, una persona mentirosa miente en cada una de sus frases, y cuando se dice que una persona dice siempre la verdad, lo hará sin excepciones; no conozco gente así en la vida real.
Existen interpretaciones que no presentan contradicción alguna: Supongamos que hay al menos UN cretense que diga la verdad, en este caso Epiménides habría mentido, convirtiéndolo a él en un mentiroso y a su frase en una proposición falsa (y no paradójica).
Hay otras maneras de "salvar" la paradoja usando la idea de metalenguajes. Por ejenplo suponiendo que Epiménides dijo la frase en un momento de sinceridad, lejos de las calles de Creta donde sigue la costumbre de su pueblo de mentir todo el tiempo. Podría haberla dicho en otro pais al que llegó cansado de esa fea costumbre, o escribirla en su diario íntimo, o incluso habérsela dichho a su terapeuta.
En busca de otra versión de la paradoja del mentiroso diferente a las demás, inventé la
que llamo Paradoja de los tres chiflados. Se trata de un diálogo entre estos tres comediantes.
Curly dice: “Larry es un mentiroso”
Larry dice: “Moe es un mentiroso”
Moe dice: “Curly es un mentiroso”
Si Curly siempre dijera la verdad, ello implicaría que Larry miente al decir que Moe es un mentiroso, por lo que la frase de Moe sería cierta, convirtiendo a Curly en un mentiroso. Si empezamos con Curly diciendo una farsa, Larry dice entonces la verdad, y lo que dice Moe es falso, o sea que Curly no es un mentiroso.
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